El derrumbe de mi última sonrisa

Me persigue la maldición de sentirse un día un emperador de imperios y al día siguiente un mendigo de existencias. Hoy la tristeza baña un alma un poco más negra. Lo intento de verdad, pero sonreír parece una auténtica proeza. Una habilidad innata perdida de forma dolorosa e ¿inevitable? Jugué con creencias y paraísos. Incluso me sentí creador de la palabra; me volví un transmutador de las distintas realidades y emociones. Tras perder sin previo aviso estas invenciones soñadas, ahora roto me refugio en mis delirios. Antes de grandeza, hoy de realidad. Me recreo en mi derrota en una insípida y constante repitición . Cansado de mutar sueños como pompas grandilocuentes de jabón, que solo suben delicadas para explotar etéreas en el firmamento.

Lo peor fue sincero: ese quererse de forma nueva y plena. Mas se lo llevo el paso del tiempo y sin compasión han transmutado en las emociones adversas que ahora me atraviesan. Aquellas que solo buscan penetrar y carcomerme un poco más. Soy residuo de lo fui, carroña de un ser agradecido y feliz; pues el cuerpo hoy me pesa como si fuera una maquina oxidada e inerte. Como si la gravedad a mi alrededor secuestrará la energía volátil y cálida que una vez me caracterizó. Me siento una estrella cuyo cuerpo se estrecha y muere al volverse un agujero negro. Alimentando así el frío páramo universal.

Supongo que no pasará nada por fingir un poco más en este baile de existencia. La alegría y la tristeza me recuerdan su marea inexorable y constate. Sin embargo, adentrarme en mis sombras, nunca es placentero. Penetrar pertrecho y roto la noche por no perder la vieja y masoquista costumbre. Recorró uno a uno mis abismos, esos defectos consolidados como grietas hondas de mi corazón. Soy una cueva deshabitada, salvaje y aún por explorar, donde solo late aire gélido y funesto. Aspiré tiempo atrás a ser la correcta construcción del hogar. Sin embargo, mi alma parece a veces un andamio en sus últimas horas, debilitado por el polvo y el paso del tiempo. Tiempo atrás dejé de ser una construcción seria y acogedora. Así avanza una vida aún en obras, mientras busco una solución al derrumbe de mi última sonrisa.

#Marc Salvador Queral #Etura #Depresión #Tristeza #Dolor #Existencia #Nihilismo

Publicado por Marc Salvador Queral-ETURA

Persona mortal e irrepetible, humanista, escritor y futuro docente que vive más en el mundo de los sueños y la palabra que en la avenida de la realidad. Últimamente intento aterrizar más mis proyectos. Este blog es un espacio para compartir mis ideas y mi pasión por las letras. Me gustan leer y escribir (menuda sorpresa), el arte de conversar tomando algo, los paseos tranquilos, nadar, los juegos de mesa en buena compañía y echarme alguna partidita a cartas, el cine y las series, capturar algún momento en una fotografía....

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