Más allá de donde llegan las palabras

Soy una criatura que tiempo atrás se dejó obnubilar por la palabra. No recuerdo exactamente cómo sucedió, pero fue demasiado fácil. Casi una necesidad. ¿Me volví así un “escritor”? Extraño título. La verdad, no me importa ya. Fui rescatado. Especialista en almas rotas y aventureras, la palabra trató con confianza, caricias y lealtad a un ser vulnerable. Este escenario,que ha cautivado a tantos ya, tiempo atrás me atrapó y me liberó. No fue una trampa clásica al uso. Se estableció así un marco donde empezar a construir un puzzle desperdigado. Mi existencia se va montando así, sin conocer ni la trayectoria ni el destino, su imagen final. Palabra a palabra relleno mi historia. Apaciguo mis demonios, mis vicios constantes e inconfesables, mis dudas eternas y mis miedos humanos. Todos esas debilidades que fortalecen al ser humano. Son depuradas, brotan y se elevan en experiencias y virtudes gracias a este elixir privado.

Aún no me lo creo. La escritura es una pasión que despierta maldiciones y bendiciones. Con ella, me elevo con aventuras, personajes y rimas inesperadas que yo mismo creo. No sé muy bien de donde vienen. Pero creo que los conozco. En verdad, ¿habitan en mi? Tienen una esencia misteriosa. Un enigma eterno que me relaja, me divierte, me emociona,…Activa como un botón infalible mis foros internos. En definitiva, mejoran a un ser eternamente dual, incompleto y hambriento, pero vivo. Es fácil olvidar nuestra complejidad y difícil rescatar nuestra sencillez.

Las letras siempre me despiertan, me recuerdan quien soy, me guían, me pierden, me confiesan un poquito más…Me adentran en mi sin pedir casi nada a cambio. Y aún no sé el porqué me es tan fácil abrirle la puerta. Sencillamente lo consigue. A diferencia de tantos otras personas, momentos y fuerzas que buscan adentrarse en mi. Casi siempre sin éxito.

Lo sé. Es una relación extraña e inexplicable. Pero al mismo tiempo muy fácil de entender: pues me ayuda. Como todas las que merecen la pena. Y por este motivo creo que es necesario. Al menos para mi. Y eso es suficiente: escribir. Gracias por creer en mi. Hoy debo confirmar: sigo enamorado de la palabra en esta curiosa y eterna relación. Brindo por ese misterioso, eterno y recóndito lugar, allá donde llegan las palabras.

#Marc Salvador Queral #Palabra #Tributo #Escribir #Enamoramiento #Microrrelato

Publicado por Marc Salvador Queral-ETURA

Persona mortal e irrepetible, humanista, escritor y futuro docente que vive más en el mundo de los sueños y la palabra que en la avenida de la realidad. Últimamente intento aterrizar más mis proyectos. Este blog es un espacio para compartir mis ideas y mi pasión por las letras. Me gustan leer y escribir (menuda sorpresa), el arte de conversar tomando algo, los paseos tranquilos, nadar, los juegos de mesa en buena compañía y echarme alguna partidita a cartas, el cine y las series, capturar algún momento en una fotografía....

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