Los escenarios de la existencia

En la vida aquí sigo en la sala de espera, busco el recuerdo de la melodía perdida durante la infancia. Esa música aviva en mi la danza de los días, esa alegría no teme arrojarse a la nada en forma de sonrisa una vez más. La busco a marchas forzadas entre hábitos moribundos y díasSigue leyendo “Los escenarios de la existencia”

Meditaciones en la línea 11 a las 07:00

Hoy tengo las gafas empañadas, apenas veo algo a mi alrededor. El paisaje se desintegra antes mis ojos por una niebla invasora. Aún es muy pronto, la única luz que consigo ver son los focos de los autobuses, algún coche solitario, el resplendor de mi ya conocida pantalla de móvil y las farolas que invadenSigue leyendo “Meditaciones en la línea 11 a las 07:00”

Mi travesía salina

Navego entre la incertidumbre interna, busco no ahogarme en los abismos profundos de mi ser. Nado entre aguas agridulces que me bañan completamente. Humedecen mi cuerpo para recordarme: aún vivo. Aunque pueda desfallecer en cualquier momento. Es cierto, no son gotas cristalinas y nítidas como la piel de un cristal nuevo. Tampoco son oscuras eSigue leyendo “Mi travesía salina”

El zumbido del motor atenta a la deriva de reflexiones en un solitario banco

Me siento en un banco solo , oigo la melodía de la noche. Me imbuye el misterioso conjuro de los coches al cruzar las calles de forma estrepitosa y rápida. Ese ruido clamoroso invade completamente al transeúnte una vez más. Bajo estas reflexiones mundanas, un humano más esculpe sus reflexiones en la materia infinita deSigue leyendo “El zumbido del motor atenta a la deriva de reflexiones en un solitario banco”

El último derrumbe de un viejo andamio

La maldición de sentirse un día un emperador de imperios y al día siguiente un mendigo de existencias. Hoy la tristeza baña un alma un poco más negra, lo intento de verdad, pero sonreír parece una auténtica proeza. Una habilidad innata perdida de forma dolorosa e ¿inevitable? Jugué con creencias y paraísos. Incluso me sentíSigue leyendo “El último derrumbe de un viejo andamio”

La fragancia musical del perdón. O esas palabras de cariño que olvidé en alguna profunda herida.

Hoy por fin voy a quererme un poco más. Ya va siendo hora de rescatar este huidizo y anhelado momento. Aquel que huye cobarde cuando me acerco sincero. Estoy cansado de ser un naufrago de heridas en mi océano privado de llantos. Hoy debo emprender un nuevo viaje. Tal vez allí me encontraré olvidado enSigue leyendo “La fragancia musical del perdón. O esas palabras de cariño que olvidé en alguna profunda herida.”

El último vestigio de luz en una eterna noche

A veces pienso en estos momentos de debilidad que me aprisionan. Lo oscuro roza la obsesión de una mente herida. En estos instantes eternos, la mortalidad se mastica con fuerza y a regañadientes. Uno siempre se atraganta en este menú, quintaesencia de la vida es en ocasiones lo salado. Hasta tal punto que se vuelveSigue leyendo “El último vestigio de luz en una eterna noche”

El anhelado limbo de la danza entre el amor y el perdón

Con tu llegada, despertaste una parte dormida de mi ser. Una anquilosa compañía, la soledad, fue despegada con delicadeza ante tu presencia . No fue brutalmente expulsada como los borrachos en un bar, o la espina clavada sin compasión en una piel descubierta y dolorida. Más bien: se liberó por fin. Otra paloma enjaulada queSigue leyendo “El anhelado limbo de la danza entre el amor y el perdón”

Formalismo exorbitantemente encumbrado

La Grandilocuente verborrea coetánea ,acontecida por una rimbombante acústica, se transmuta en este nihilismo conceptual de hermético diligente. Pues no resulta un narcótico por estas palabrejas exaltadas. Agazapado velo del incorpóreo anhelado: La fugacidad “eterna” ambivalente por lustros y centurias emulado. Este ornamento exarcerbado vinculante presente en la hedionda y moribunda ambrosia. Transparencia translúcida delSigue leyendo “Formalismo exorbitantemente encumbrado”