Reflexiones en un solitario banco

Me siento en un banco solo, mientras oigo la melodía indescriptible de la noche. Me imbuye el misterioso conjuro de los coches al cruzar las calles de forma estrepitosa y rápida. Ese ruido clamoroso invade completamente al transeúnte una vez más. Bajo estas reflexiones mundanas, un humano más esculpe sus reflexiones en la materia infinitaSigue leyendo “Reflexiones en un solitario banco”