El derrumbe de mi última sonrisa

Me persigue la maldición de sentirse un día un emperador de imperios y al día siguiente un mendigo de existencias. Hoy la tristeza baña un alma un poco más negra. Lo intento de verdad, pero sonreír parece una auténtica proeza. Una habilidad innata perdida de forma dolorosa e ¿inevitable? Jugué con creencias y paraísos. InclusoSigue leyendo “El derrumbe de mi última sonrisa”